El trío de cabeza, Castilla la Mancha, Andalucía y Murcia; suma el 64% de terrenos con este peligro. En cuarta posición está Canarias.
En Valencia, Alicante y Castellón hay, además, más de 450.000 hectáreas con un riesgo alto de desertificación; casi 700.000 con un peligro medio, 920.000 con un riesgo bajo y más de un millón de hectáreas con un peligro casi inexistente.
El Gobierno observa varios factores para determinar este riesgo, entre los que se encuentran la erosión, los incendios y la sobreexplotación de los acuíferos y aridez.
Fuente: Las Provincias. |