Jabalíes, cabras montesas, tejones, gallipatos o halcones peregrinos son sólo algunos de los animales que puede observar el visitante que decida dar un paseo por las 426 hectáreas de la Umbría de la Plana.
Desde la óptica faunística, destaca la presencia de especies de carnivoros como la gineta y el tejón o mamíferos de carácter cinegético como el abundante jabalí, liebres, conejo o la cada vez más frecuente cabra montés. En las cuevas y oquedades existentes en el Paraje habitan quirópteros de interés como el murciélago de cueva y el murciélago de herradura grande. En las zonas más frondosas podemos observar al azor, al pico picapinos o pequeñas aves como el herrerillo capuchino, mientras que en los cantiles rocosos establecen sus terntoríos el águila perdicera y el halcón peregrino. Los anfibios y reptiles son abundantes en todo el espacio protegido, destacando el gallipato, el sapo de espuelas o la vibora hocicuda. El incendio de 1999 deterninó la vegetación del sector oriental del paraje. Por ello, dicha zona está compuesta por comunidades arbustivas propias de etapas de regeneración post-incendio del monte mediterráneo. Destaca la presencia de especies rebrotadoras como la coscoja y el aladierno, así como especies germinadoras como la jara blanca. Acompañando a estas especies, aparece el lentisco, así como pies aislados de pinos que sobrevivieron al incendio, y otros procedentes .de regeneración natural, mientras que el estrato subarbustivo está formado fundamentalmente por tomillares. La zona que logró salvarse de las llamas, correspondiente a la franja central y de mayor extensión del Paraje, se encuentra poblada por una densa masa de pino carrasco con presencia de algunos rodales de pino rodeno y pies aislados de carrasca. En lo referente al patrimonio histórico, gracias a dos senderos de pequeño recorrído que lo vertebran, se puede disfrutar de cinco recursos patrimoniales de primer orden: la Peña del Tosal, poblado de la edad del bronce, el Cerro Lucena y el Azagador de Lucena, poblado y camino ibérico respectivamente, el Castillo de Enguera, fortaleza medieval catalogada como Bien de lnterés Cultural (BIC), y, por último, el Acueducto de La Mota, perteneciente a la edad moderna-barroco. El Paraje Natural Municipal "Umbría la Plana" alberga una gran cantidad de elementos culturales, los cuales permiten a los visitantes interpretar como era la vida para los antiguos pobladores de este territorio. El Paraje Natural Municipal Umbría la Plana dispone de varios elementos de gran importancia para el uso y disfrute público. Situada en las cercanías del Castillo se encuentra una reconstrucción de casa íbera la cual está acompañada de una amplia zona de descanso equipada con sillas y bancos. También encontramos en las proximidades un mirador de fauna desde el cual los visitantes pueden observar diferentes especies animales en su hábitat natural. Existen dos senderos de pequeño recorrido, el PRV-298 y el SL-V6, que vertebran el Paraje y posibilitan una completa visita del mismo. Desde éstos se pueden apreciar valores ecológicos, zoológicos, paisajísticos e incluso visitar los diferentes recursos patrimoniales. Además el paraje es muy empleado por los vecinos de Enguera y visitantes como espacio lúdico y de esparcimiento, debido a su belleza y la cercania al núcleo urbano.
DIARIO "EL MUNDO" 14 - 01 - 2009
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