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IHERMAS/V. X. CONTRÍ/J. CRUZ VALENCIA La Generalitat todavía no ha ofrecido una alternativa a la falta de plantas de residuos y al rechazo que genera el traslado de la basura de Castelló y Valencia hasta el sur de la Comunitat -Xixona, Villena y el Campello- y desde ayer, también en Algímia d'Alfara, en el Camp de Morvedre. Su alcalde, Francisco Salt, advirtió que su municipio se opone a la llegada de residuos y que habrá que negociar con el consorcio, sin imposiciones. Fue el propio conseller de Medio Ambiente, Juan Cotino, quien deslizó anteayer la posibilidad de que la basura del norte y sur de Castelló vaya provisionalmente a la nueva planta d'Algímia d'Alfara, que se abrirá en septiembre. Aunque tampoco descartó que sigan trasladándose a tierras alicantinas, pese al rechazo generado. El alcalde de Algímia fue tajante: "Lo que dijo Cotino me pareció una metedura de pata. El conseller no puede tomar esas decisiones sin contar con el resto de administraciones implicadas". Advirtió que su consistorio, "se opondrá", mientras que la conselleria "deberá hablar con el consorcio de residuos". El munícipe cargó contra la Generalitat por su gestión de las basuras. "En 12 años han pasado cuatro consellers de medio Ambiente. A este último le ha explotado ahora el tema en las manos y pretende hacernos pagar el pato a los que hemos hecho las cosas bien". Y recordó que la planta de la Vall d'Uixó se ha retrasado "porque los de la conselleria son tan listos que la pusieron en el mismo sitio donde luego reservaron suelo para el trasvase del Ebro". En Villena el PSPV consiguió que fuera aprobada una moción en el pleno sobre la problemática de las basuras, contando con la colaboración de los Verdes y de los cinco ediles campsistas que han abandonado el PP. La moción fue dividida en varios puntos y el PP se unió a los demás grupos, votando favorablemente el comunicar a la conselleria el rechazo de Villena a la entrada de basuras procedentes de fuera de las poblaciones que forman la denominada zona XIII. Los cinco concejales que siguen en el PP y la alcaldesa se quedaron solos votando en contra de la petición de denunciar el convenio firmado con Vaersa que, según la oposición, tiene serias deficiencias porque fija un canon por la llegada de basuras de fuera, sin poner ningún tipo de cortapisas a la cantidad, así como que el ayuntamiento se comprometía a facilitar la modificación del planeamiento en caso de que se necesitase una ampliación de las instalaciones. A propuesta del nuevo grupo de concejales no adscritos se añadió que Vaersa deberá presentar un escrito al consistorio que deberá autorizar la llegada de basuras de zonas ajenas a la comarca, y que tenga que ser el pleno quién apruebe o rechace una posible ampliación de la planta de Vaersa. Por otra parte, en la reunión de alcaldes socialistas alicantinos celebrada ayer se acordó rechazar de plano la recepción de basuras de fuera de los planes zonales. Grau propone abrir incineradoras sin precisar la ubicación El edil de Grandes Proyectos de Valencia, Alfonso Grau, aseguró ayer que si se generan residuos sólidos en las ciudades "algo se tendrá que hacer con ellos", por lo que defendió como alternativa su incineración y dijo que optar por esta medida es "seguir el modelo de los países más avanzados". El concejal popular evitó pronunciarse sobre la ubicación de esas posibles incineradoras. Grau hizo estas declaraciones al ser preguntado por el recurso que la Entidad Metropolitana de Residuos (Emtre) presentará contra la decisión de la Conselleria de Medio Ambiente de desestimar la apertura de la ampliación del vertedero de Dos Aguas, en el que se recogen los residuos urbanos de la capital y de la comarca de l'Horta. El presidente de la Emtre y concejal de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible de Valencia, Ramón Isidro Sanchis, declinó hacer declaraciones respecto al recurso contra la decisión de la administración autonómica. Este diario intentó recabar la opinión de la conselleria durante toda la jornada pero no hubo respuesta.
LEVANTE-EMV 29-ENERO-2010 |